Las piras


Imagen original de https://chenthooran.deviantart.com/

Para finales de 1693, ya habían sido veintiséis las veces en las que las piras habían vomitado toda su furia ígnea contra los demonios que habitaban entre las gentes de Salem. Todos, curiosamente, disfrazados de mujer. Todas, curiosamente, tachadas de brujas.

Con el poder purificador del fuego, los hastiados campesinos, guiados por la vehemencia de sacerdotes cristianos educados en la más torva delas ortodoxias, creían que los males que los asolaban quedarían sepultados bajo las cenizas de las pecadoras. Nada más lejos de la realidad. Nada más cercano al tormento verdadero.

Con el fuego avivaron aún más el mórbido apetito de sus Señores. Sus Primordiales Majestades, desde sus tronos posados sobre las estrellas más lejanas, miraban indiferentes el crepitar de los huesos de las infelices, con el mismo interés que un marino le presta a una gota de agua sobre el océano.

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