La vida contra la naturaleza

«La vida se acaba abriendo camino incluso donde debería encontrarse prohibida. Las leyes que rigen el curso de la carne son hermanas menores de las que gobiernan la conducta del universo, y como tales poseen un límite de extensión, más allá del cual, la naturaleza se rinde ante los obstáculos propios de la química que la compone. Pero el cosmos no es más que un sencillo telón de fondo tras una representación de exquisita complejidad; un dominio de leyes sin nombre, sin límites, y para las que la excepción es un concepto sin posible aplicación.

Yo he conseguido llevar la vida hasta límites impropios de nuestra naturaleza, y las consecuencias resultaron ser tan excepcionales, que mi objetivo vital se convirtió irremediablemente en aprender a traspasar cada uno de los nuevos límites con los que me fuera tropezando. Nada estaría lo suficientemente enfermo como para morir, ni lo suficientemente viejo para desfallecer, ni sería lo suficientemente abominable como para ser erradicado. La vida siempre se abriría camino, a su manera… o a la mía».

—Extracto del Cuaderno Rojo.
Salem, Massachusetts, año de 1801.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s